lunes, 23 de mayo de 2016

Sanando mi niña interior

En el interior de todas nosotras vive una niña que no tiene más de 3 ó 4 años de edad y esta niña tiene, al igual que todos los niños; la capacidad de aportar la verdadera alegría a nuestra vida. 

"Esta niña sabe como conectarnos con nuestra alma y conoce el amor incondicional"

Cuando  nuestra niña interna se siente amada y valorada puede hacernos disfrutar de la vida a cada segundo puesto que ella sabe convertir nuestro camino en un juego, sintiendo la felicidad a cada paso.

Teniendo esta capacidad en nuestro interior nos preguntamos:

¿Por qué nuestras vidas a veces no están llenas de alegría? 
¿Por qué no disfrutamos de cada momento? 

La respuesta es muy sencilla: "Nuestra niña interior se siente herida"

Invadimos el corazón de nuestra niña con tristeza, dolor o ira. Quizás no se sienta valorada y carga con la culpa de situaciones que la mente de una niña no supo manejar. Situaciones la mente consciente ya ha olvidado pero que no han sido sanadas. 

Nadie le ha enseñado a nuestra niña como sanar, nadie le ha enseñado que no es culpable de nada en absoluto, que ella ha actuado siempre de forma correcta y que no es responsable de como se comportaran sus padres u otros adultos. 

Nadie le ha enseñado que no es responsable siquiera de cualquier cosa que ella haya podido hacer. 

Nunca ha oído decirte desde el corazón que, por muy terribles que sean las cosas de las que ella se culpa, tú le perdonas y todo está bien.

Ya  es hora de empezar a querer a esta hermosa niña y a través de ella empezar a querernos a nosotros mismas. Tener  la firme voluntad de perdonarnos. Necesitamos nuestro perdón y no hay nada que hayamos podido hacer que no sea perdonable. 

A menudo somos nuestros jueces más estrictos, nos juzgamos con una dureza que nunca utilizaríamos con nuestros seres queridos. 

Empecemos a cambiar esto, poco a poco, al ritmo que seamos capaces; pero empecemos a hacerlo hoy mismo. Ya te has castigado suficientemente. Ahora empieza a decirte que te amas y te perdonas. 

Mírate a los ojos en el espejo diciéndote a ti misma que te amas y te mereces lo mejor. Si surge una vocecilla diciendo que no es verdad, no le des importancia, simplemente contesta que ahora has decidido amarte y aceptar todo lo mejor, todo el amor, toda la abundancia y toda la felicidad.

Afirma que esta es tu decisión y veras como paso a paso se van produciendo cambios en tu interior. Empezarás a sentir este amor en tu interior. No tengas prisa y se constante, has estado durante muchos años diciéndote lo contrarío, merece la pena que ahora tengas un poco de paciencia, te compensará con creces. 

Ser feliz, es la mayor aportación que puedes hacer al universo, a todos los que te rodean y a ti misma.

Te compartimos aquí, nuestra ceremonia sanando desde su corazón de niña guerrera.

Ometeotl!

Por Raquel Medel























































No hay comentarios:

Publicar un comentario